Un hombre llamó por teléfono, indignado, al médico de su mujer. Le había faltado al respeto a la señora, le reclamó furioso. "Perdone usted -se defendió el facultativo-. Lo que pasa es que le pedí a su esposa que consiguiera un termómetro rectal para que se tomara ella misma la temperatura. Ella me preguntó dónde se lo ponía, y yo respondí con la primera palabra que se me vino a la mente"... ¿Qué es lo que ha hecho que tantos lectores hayan comprado ya "Mi perro Terry", el más reciente de mis libros? Pienso que se debe a que el libro es en verdad un canto a la vida, inspirado por esas amables criaturas que nuestros perros son. Su compañía nos salva de la soledad; su presencia enseña a nuestros hijos a amar a los animales, y su amistad sin condiciones nos da el ejemplo de la lealtad. Ángel