En el asiento de atrás del automóvil, Libidiano le dice con apasionamiento a Susiflor: "¡No sé qué me sucede cuando estoy contigo, que pierdo la razón!". Le contesta Susiflor: "Ahí donde tienes la mano no la vas a encontrar... Me alegró mucho que el Premio Nobel de Economía le haya sido otorgado a una mujer. No tengo el gusto de conocer a la doctora Elinor Ostrom -en 1972 asistí en Pecos, Texas, al CLXXXIII Congreso Mundial de Telegrafía sin Hilos, pero inexplicablemente ella no estuvo presente-; sin embargo le envío desde aquí un afectuoso saludo: ¡Hola, Elinor! Es inexplicable que la Academia de Suecia, por la cual siento bastante respeto, no haya homenajeado antes a una mujer economista, siendo que la economía es un campo que por esencia pertenece a la mujer. En la raíz de la palabra "e