El encendido y romántico galán le dice con dulce voz a la muchacha: "-Dime, mi vida; dime, mi amor: ¿cuántos hijos me vas a dar cuando nos casemos?". "-Los que quieras -responde la muchacha-. Pero que no sean más de cuatro. Nomás esos tengo". (La bárbara mujer iba a compartir con su marido los frutos de sus pasados gustos, que así dicen en mi tierra cuando una señora se halla embarazada: "Está enferma de gustos pasados")... Un individuo llega a la cantina y dice al tabernero: "-Déme una botella de tequila". El cantinero se la da y el tipo se la bebe -glu glu glu- completa. Al terminar dice el tipo al asombrado cantinero: "-Ahora dame media botella de tequila". Cada vez más asombrado el hombre se la da, y otra vez -glu glu glu- el tipo toma la media botella. "-Ahora -dice con voz estropajos