Jactancio presumió en el bar: "Anoche volví loca en la cama a Dulciflor. En el momento del orgasmo empezó a gritar: '¡Dios mío! ¡Dios mío!'". Le dice uno: "Muchas mujeres gritan: '¡Dios mío!' en ese momento". "Sí -concede Jactancio-. Pero ella es atea"... Alguien le preguntó a la esposa del ricacho: "¿Te enamoraste de tu marido a primera vista?". "A segunda -reconoce ella-. A primera vista no me fijé que tenía dinero"... La señorita Peripalda le pidió a Pepito: "Di los diez mandamientos, en cualquier orden". Responde Pepito: "1, 4, 6, 5, 7, 10, 2, 9, 8 y 3"... Don Cornulio llegó a su casa, y halló a su mujer en el lecho conyugal con un sujeto. "¿Qué es esto?" -preguntó alterado. "¡Qué es esto; qué es esto! -lo imita, burlona, su mujer-. ¿Pues no presumes de saber tanto de sexo?"... La chic