Un agente viajero iba en su coche por el campo y el vehículo sufrió una descompostura. El hombre vio a lo lejos una luz y fue hacia ella. Era la casa de un granjero. Toca la puerta y sale el jefe de la casa. "-Buenas noches, señor -dice el agente-. Mi automóvil se descompuso. ¿Podría pasar la noche en su casa?”. "-Sí, -contesta el granjero-. Pero tendrá que compartir la cama con mi hijo de 18 años”. "-¿Hijo? -replica el agente, confundido-. Perdón, creo que entré en un chiste equivocado”... Pepito invitó a la niñita de al lado, Rosilita, a jugar en su casa. La mamá de Pepito se alarmó cuando su retoño le dijo a la pequeña: "-¿Qué te parece, Rosilita, si jugamos a los embarazos?”. "-¿Cómo se juega a eso?” -pregunta la inocente niña. "-Ven conmigo al baño -propo