Les presento a un nuevo personaje de esta columnejilla. Se llama Pina Kate, y es una mujer más fea que pegarle a Dios. Cuando nació, el doctor que la trajo al mundo le dio el golpe a su mamá en vez de dárselo a ella. La pobre señora no tuvo náuseas durante el embarazo: las tuvo después. Llegada a la juventud, Pina Kate buscó la ayuda de un siquiatra, porque su fealdad la acomplejaba. El analista aceptó tratarla, pero a condición de que se tendiera en el diván con la cara volteada hacia la pared. Una vez ella viajó a Nueva York como turista. Visitó el Empire State, y cuando salió al mirador los aviones empezaron a atacarla. En otra ocasión pasó por un campo de maíz donde había espantapájaros para ahuyentar a los cuervos. Los cuervos huyeron, espantados; igualmente huyeron los espantapájaros