
Cuando iniciaron los operativos del alcoholímetro, en octubre de 2006, el Municipio detenía a un promedio de 30 personas cada fin de semana, mientras que en la actualidad son alrededor de 5.
Pedro Luis Bernal, director de Tránsito, señaló que esto se debe a que existe una mayor conciencia entre los ciudadanos sobre los riesgos de conducir en estado de ebriedad, pero también a que subió 10 miligramos la tolerancia de la normativa local.
“Definitivamente hay una mayor conciencia entre los ciudadanos porque seguimos checando la misma cantidad de vehículos, son más de 50 cada noche, tanto insistir sí ha servido para que se den cuenta, se ha formado una cultura de cuidado sobre no tomar y manejar”, comentó.
Sin embargo, explicó que anteriormente eran remitidos a la ergástula municipal