El motivador les hablaba a las esposas de los trabajadores sobre la conveniencia de estimular a sus esposos para que cumplieran mejor su labor de cada día. Una muchacha estuvo distraída a lo largo de la larga disertación. De pronto le pidió el motivador: "Díganos usted, señora, la forma en que estimula a su marido". Preguntó ella, azorada: "¿Aquí, delante de todos?"... En el bar un señor le dice a otro: "Mi esposa es mujer de mucha personalidad". "La mía también es fea" -responde el otro con tristeza... En el laboratorio de análisis clínicos la encargada le informa a Empédocles Etílez después de hacerle el examen de química sanguínea: "Hemos encontrado una sustancia extraña en su alcohol: sangre"... En el club deportivo se jactó Babalucas: "Soy capaz de correr los 100 metros en 5 segundos"