El tal "Juanito" dijo: "Soy hombre de una sola palabra: rájome". Y luego de ser héroe popular pasó a la triste categoría de pobre diablo. La gente se preguntará qué le dirían, o qué le darían aparte de las migajas que recibirá a cambio de su claudicación. Estrella fugacísima en la pedestre vida política de México, "Juanito" había conquistado simpatías por ser el único rebelde ante el autoritarismo de López Obrador y sus manipuleos. Pero cayó de la nube en que andaba, y dio el pobre espectáculo de quien disfruta sus 15 minutos de popularidad, tras de lo cual se encamina, resignado, al olvido y al desdén. "Le faltó lo que al pastel", se dice en la frontera norte de quien después de echar bravatas retrocede. "Se patraseó", dicen en el sur. Luego de este esperpéntico episodio nos queda una inq