
Desastre. Los niños juegan sobre los grandes troncos que quedaron sobre una de las plazas del ejido, luego de que la tromba de la noche del jueves derribara más de una veintena de árboles. Después de la tromba vino la calma, pero no así los servicios de agua potable y energía eléctrica en el ejido Flor de Mayo, municipio de Matamoros.
Y es que la tromba que azotara en la comunidad el jueves pasado, acompañada por fuertes vientos y granizo, además de "pegarles" el susto de su vida, los dejó sin agua y sin servicio de energía eléctrica.
Doña María Cruz Ramírez, madre de tres menores de edad, es una de las afectadas. En su casa no hay luz y mucho menos agua que beber. "Esperamos el apoyo pero nada", dice preocupada la mujer, quien gastó parte de su salario en la compra de unos botellones de agua purificada para calmar su sed y la de sus hijos.
Doña Juana Cháirez es otra de las mujeres que vive temerosa por una nueva lluvia. Pues comenta que las autoridades municipales sólo l