El golfista llegó al hoyo 19, y quienes estaban ahí se sorprendieron al ver que traía el pantalón todo mojado en la región de la entrepierna. Le pregunta uno: "¿Qué te sucedió?". Responde el golfista: "Hoy es el primer día que uso lentes bifocales. Cuando empecé a jugar vi dos pelotas, una grande y una pequeña; y dos bastones, uno pequeño y otro grande. Le pegué a la pelota pequeña con el bastón grande, y aquel fue un golpe sensacional que me puso a tres yardas del hoyo. Al hacer el putt vi dos hoyos, uno grande y uno pequeño; y dos pelotas, una pequeña y otra grande. Dirigí la pelota pequeña al hoyo grande, y la metí sin dificultad. En eso sentí ganas de hacer pipí. Fui atrás de un árbol, me bajé el zipper, y vi una pequeña y una grande. Supe que la grande no era mía, y la volví a guardar