POSTALES CAMINERAS
Después de cuatro años de no estar en ella, Pamplona sigue siendo la misma de siempre, pero, mejor. Sus gobernantes se han preocupado de ello, y lo han conseguido. Lo mismo que sus comerciantes, que es lo primero que se ve en cualquier ciudad que se visita: sus sitios públicos y su comercio. Hubo un momento en que el de comidas rápidas anduvo mal, ¿y qué hicieron? Pues, poca cosa, pero de inmediato: tomaron los frentes de sus bocacalles, pero, con categoría. Nada de poner enfrente tres o cuatro mesas y las sillas correspondientes; no, nada de eso. Pusieron sus tiendas de tela decorosa, blanca, de buena calidad y magnífico alumbrado y tránsito seguro por sus calles. Total, que ahora la gente que había dejado de ir al centro ha vuelto a él en mayor cantidad que antes a