Afrodisio Pitongo es un asiduo personaje de esta columnejilla. Lo conocemos por su proclividad a los deleites de la carne. No a la de mesa, sino a la de cama, que es de mayor disfrute, delectación y goce. Hablando del amor escribió Plauto: Amor in melle et felle est fecundissimus. "El amor es muy fecundo tanto en miel como en hiel". Es cierto; pero mientras las hieles llegan, las mieles dan contento. Afrodisio puso los ojos en una joven de atractivas prendas llamada Rosilí. Ella se negaba a las untuosas demandas del galán; pero éste la asedió de tal manera que la muchacha acabó por caer en dedición: rindió el castillo de su virtud al ruin galanteador. Ya lo dice un proverbio vulgarote: "La mujer y la gata, de quien la trata". Eso quiere decir que las atenciones, las bellas palabras, los de