
Escuela sin vida. La primaria Felícitas Cordero suspendió las clases de manera indefinida por el temor a que se presenten enfrentamientos armados cerca de sus instalaciones. EL SIGLO DE TORREÓNLerdo
La Escuela Primaria Felícitas Cordero cerró sus puertas y así las mantendrá hasta nuevo aviso. El temor de un enfrentamiento entre policías municipales y sicarios impidió que la mayoría de los padres de familia enviara a los pequeños a clases.
En el patio de la escuelita, ubicada a un costado de Seguridad Pública, sólo se observaban los trabajadores encargados de remodelación del plantel. Los salones estaban bajo llave y las rejas impedían el paso a extraños hacia su interior.
Cerca de 60 fueron los alumnos que se aventuraron a asistir a clases, pero fueron regresados a casa. "Entre 50 y 60 fueron los que asistieron con normalidad a clases de los 570 alumnos del turno matutino", indicó el director, Juan Manuel Hernández Cervantes.
Mientras los alumnos se regresaban a casa