Hubo indundaciones en toda la comarca. A bordo de lanchas un numeroso grupo de campesinas y campesinos fueron llevados a un albergue. Valiéndose de un magnavoz les pregunta una trabajadora social a los damnificados: "¿Hay entre ustedes alguna mujer embarazada?". "¡Claro que no! -responde una-. ¡Todavía ni nos secamos!"... La joven señora contrató a un albañil para que pintara las paredes interiores de su casa. El marido, ignorante de que la recámara ya había sido pintada, puso inadvertidamente la mano en la pared, y la dejó marcada. Cuando llegó de nuevo el pintor, la señora le dice: "¿No quiere ir a la recámara, para enseñarle dónde puso la mano mi marido anoche?". "Claro que sí, señora -acepta de inmediato el hombre-. Pero ¿no está su marido?"... El médico le pide a su recepcionista: "Ya