POSTALES CAMINERAS.
En el vuelo, poca cosa. Lo de siempre: Alguien que cree tener algo
que mostrar y se pasa las horas anteriores a la película paseando
por los pasillos del avión una y otra vez.
Por los diarios de México me entero de la muerte del doctor Sodi Pallares que en la Ciudad de México, en su momento, confirmara
mi problema cardíaco y me salvara de los siguientes, gracias a lo
cual puedo hacer lo que ahora hago.
Después de 22 horas pasadas en salas de espera y vuelos llegamos, por fin, a Pamplona, donde ya nos esperaban todos los familiares de Elvira.
Por lo que haya sido, Elvira y yo fuimos de los cuatro que los aduaneros supusieron que podíamos llevar productos hechos con leche, que hoy no dejan entrar ni a tiros, y no nos dejaron salir hasta revisar nu