Capronio, ruin sujeto, conoció a una linda muchacha en el bar, y después de invitarle un par de copas logró que ella aceptara ir con él a su departamento. En menos que tardo en escribirlo -y escribo con mucha rapidez- ya estaban en la cama, entregados al erótico "in and out" que dijo Anthony Burgess. De pronto Capronio suspendió sus lúbricos meneos, y a bocajarro le preguntó a la chica: "¿Tienes alguna enfermedad venérea?". "Claro que no -respondió ella, asombrada-. ¿Por qué me lo preguntas precisamente ahora?". Contesta el tal Capronio: "Porque la muchacha con la que estuve anoche sí tenía una enfermedad venérea, y no me lo dijo sino hasta que ya era demasiado tarde"... Don Martiriano, el esposo de doña Jodoncia, comentó en la oficina: "Llevo un mes sin hablarle a mi mujer". Le preguntaro