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Con unos chocolates, el abridor Chin Ou pareció recuperar la energía para conducir ayer al equipo de Taoyuan hacia un triunfo sobre Willemstad, Curazao, con lo que avanzó a la final internacional de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas, donde se medirá a México.
Chin se sintió cansado durante el partido, y su manager le permitió comer los chocolates en la cueva. Luego, el zurdo de 12 años limitó a los potentes bates curazoleños. Ponchó a ocho rivales en total y no permitió un solo imparable sino hasta el quinto inning.
Tang Fu Cheng conectó un cuadrangular y anotó dos veces, en una victoria por 5-2. La final internacional entre China Taipei y Reynosa, México, se realizará el sábado. El ganador tendrá derecho a disputar el título de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas. El otro finalista de la serie estadounidense se conocerá por la noche, tras el duelo entre Chula Vista, California, y Warner Robins, Georgia. El ganador se medirá a Texas en la final.