Un pato llegó a una tienda de ropa. Se dirige al mostrador y le pregunta con voz clara al dependien-te: "-¿Hay cacahuates?". Asombrado al oír hablar al pajarraco el dependiente acierta sólo a responder: "-No hay". El pato da las gracias y sale de la tienda. El día siguiente, a la misma hora, vuelve a entrar el pato. Va y le pregunta otra vez al dependiente: "-¿Hay cacahuates?". Responde el hombre: "-No hay. Ésta es una tienda de ropa". Se retira el palmípedo (Aix galericulata), pero al siguiente día regresa otra vez. "-¿Hay cacahuates?". "-¡No hay! -contesta el dependiente ya molesto-. ¡Ya le dije que ésta es una tienda de ropa!". El pato sale sin decir palabra. Al día siguiente ahí estaba otra vez, a la hora de siempre. "-¿Hay cacahuates?". "-¡¡¡No hay cacahuates!!! -estalla hecho una fur