
A clases. Los pequeños que viven cambios drásticos, como de escuela, pueden presentar problemas de conducta e incluso de salud; la comunicación entre padres e hijos es importante para enfrentarlos.Además de los bolsillos, la crisis económica ha alcanzado a los niños. Y es que, ante la falta de recursos económicos, los padres de familia han optado por cambiarlos de una escuela privada a una pública.
Depresión, rebeldía, aislamiento, falta o incremento en el apetito y problemas gástricos, pueden ser el resultado de este cambio drástico.
EL PROBLEMA
La psicóloga, Bárbara Hernández Muñoz, explica que no es sólo el cambio de escuela lo que afecta a los niños, sino el encontrarse con nuevos maestros, compañeros y el enfrentarse a un nuevo sistema educativo.
"Sobre todo porque todo aquello que dejó atrás, formaba parte de su familia, de vida diaria y ahora no lo está", indica la psicóloga.
Así mismo, comenta que otro de los detalles que deben enfrentar los alumnos, es que "e