"Te vimos anoche haciendo el amor con tu mujer -le dijeron a Babalucas sus amigos-. Deberías apagar la luz: lo que vimos a través de las cortinas de tu alcoba deja muy corto al Kama Sutra". "A mí no me vengan con regaños -replica con enojo el badulaque-. Anoche ni siquiera estuve en mi casa"... Doña Blasona y su amiga doña Panoplia, damas de sociedad, viajaron a una ciudad colonial, y contrataron a un cochero para que las paseara en su carrito de caballos. Panoplia se indignó al ver que el hombre azotaba con un látigo las ancas del jamelgo. "Oiga, buen hombre -le dice disgustada-. ¿No hay otra manera de hacer que su caballo ande?". "Sí, señora -responde el auriga-. También le puedo pegar en los éstos. Pero eso lo reservo para cuando vayamos cuesta arriba"... Yo amo a esa giganta temible y