Ayer se permitió de nueva cuenta la visita al interior del Centro de Readaptación Social (Cereso) de esta ciudad, luego de los violentos acontecimientos registrados la mañana del lunes con saldo de una persona muerta. El Ministerio Público investiga en el mismo penal para deslindar responsabilidades.
Desde temprana hora comenzaron a llegar familiares de internos al Cereso, quienes formaron una larga fila a la entrada, con la finalidad de poder ingresar para verlos y enterarse cómo se encontraban, toda vez que temían sobre su estado de salud.
“Supimos que hubo otra riña y una persona muerta ayer (el lunes) y por eso venimos a ver cómo está la situación y nuestros familiares presos. Yo tengo un hermano y queremos asegurarnos que esté bien”, dice María Gutiérrez.
El Siglo de Torreón trató