Dos amigas que tenían bastante tiempo de no verse se encontraron en la calle. Una -la que había bajado de su automóvil último modelo- vestía ropa de lujo, y lucía rutilantes joyas. "Se ve que te ha ido bien -le dice la otra con envidia-. ¿De qué vives?". Responde la primera: "De mis acciones". Propone la amiga: "Te invito a cenar". "No puedo -responde la del coche de lujo-. Precisamente hoy en la noche tengo acción"... El señor iba en el tren con su hijito. El niño iba jugando con una pelotita. "Deja esa pelota" -le pedía el papá una y otra vez. El niño no hacía caso. Entonces el señor tomó rápidamente la pelota, la escondió entre su espalda y el asiento y le dijo al niñito: "¿Ves? Por desobediente el aire se llevó la pelota por la ventana". El niño se echó a llorar lleno de aflicción. Eso