Estaban conversando tres amigos. Se jactó uno: "Anoche le hice el amor a mi mujer dos veces. Por la mañana me dijo: '¡Eres un tigre!'". Se ufanó el segundo: "Yo a mi esposa le hice el amor tres veces. Por la mañana me dijo: '¡Eres un toro!'". El tercero no decía nada. "Y tú -le preguntan los otros- ¿cuántas veces le hiciste el amor a tu mujer?". "Una vez" -responde el otro. "¡Sólo una vez! -se burlan sus amigos-. Y ¿qué te dijo en la mañana?". Responde con modestia el tipo: "Me dijo: '¡Síguele, papacito!'"... (NOTA: Era de carrera larga, como Emil Zatopek, Abebe Bikila y Mamo Wold, ganadores los tres de sendos maratones. El sujeto del cuento comenzó su performance al terminar la telenovela de la tarde, y cuando empezó el noticiario de la mañana él todavía duraba en el empeño. Esa hazaña -s