Discutían dos tipos en el bar. Ambos estaban poseídos ya por los espíritus cuya medición debemos a los arduos estudios emprendidos por el famoso científico Joseph Louis Gay-Lussac (1778-1850). Le dice uno de los ebrios al otro: "Por lo que te conozco puedo decir que no sabes hacerle bien el amor a una mujer". "Sí sé" -contesta el otro. "No sabes". "Sí sé". "Te digo que no sabes". "Bueno -propone el otro-. Vamos a preguntarle a tu señora, y que ella decida"... Un mexicano vio una guapa rubia en el lobby del hotel de Las Vegas. Le preguntó: "¿Habla usted español?". "Poquitou" -respondió ella-. "¿Cuánto?" -volvió a preguntar el mexicano. Y respondió la muchacha en perfecto español: "Mil dólares"... La señora se espantó al oír casualmente lo que su hija hablaba con su novio por teléfono. "Nada