
A trabajar. Los seres humanos no son fieles ni leales por naturaleza, por eso es importante fomentar ambos valores desde la niñez. EL SIGLO DE TORREÓN / ARCHIVOLa fidelidad y la lealtad, aunque muy similares, son valores que son totalmente diferentes en una relación, los cuales además, se adquirieren dentro del seno familiar.
"Es una herencia que nos van dejando los padres, la cual se debe de alimentar día con día con un buen ejemplo, y así se garantizará su permanencia generación tras generación", explicó la psicóloga Rosario Aldaba González.
De acuerdo con la especialista, la lealtad es aquel sentimiento que se desarrolla en las relaciones de amistad, de trabajo, con la familia, los padres, o cualquier otra relación de grupo.
"Es hacer aquello con lo que uno se ha comprometido aun entre circunstancias cambiantes, es el poder corresponder a una obligación que se tiene con los demás", indica Rosario Aldaba González.
Mientras que la fidelidad,