En la clase de catecismo Pepito dormitaba. La señorita Peripalda le preguntó: "¿Quién hizo el mundo?". En ese precísimo momento Juanetón, rudo escolapio, le picó por atrás a Pepito con un carrizo. "¡Dios! -exclamó él al sentir aquella punzadura. "Muy bien -aprueba la catequista. Pepito, ya tranquilo, volvió a caer en su sopor. Advirtió eso la señorita Peripalda, y le preguntó para sacarlo del letargo: "¿Quién es el hijo de Dios?". Coincidió la pregunta con otro nuevo piquete que le dio a Pepito aquel infame Juanetón. "¡Jesús!" -profirió el chiquillo al sentirse lacerado así. "La respuesta es correcta" -aceptó la señorita Peripalda. Pepito volvió a dormitar. Se dirige a él nuevamente la maestra y le pregunta: "¿Qué le dijo Eva a Adán en el paraíso terrenal?". Otra vez el tal Juanetón le pic