La trabajadora social interrogaba a la señora. "¿Cuántos hijos tiene usted?". "Diez" -responde ella. "¿Cómo se llaman?". "Juan, Juan, Juan, Juan, Juan, Juan, Juan, Juan, Juan y Juan". La visitante se asombra. "¿Por qué todos llevan el mismo nombre?". Explica la señora: "Porque cuando andan jugando en la calle lo único que tengo que hacer para que todos vuelvan es asomarme a la ventana y gritar: '¡Juan!'". "Entiendo -dice la trabajadora-. Pero ¿cómo le hace para llamar a alguno en especial, sin que vengan los otros?". Contesta la señora: "Entonces lo llamo por su apellido. Los diez tienen apellidos diferentes"... (Caón, al paso que llevaba, la tremenda señora iba a cubrir todo el directorio telefónico)... El joven ejecutivo le daba todos los días 10 pesos de limosna al pordiosero que pedía