Al empezar la noche de bodas ella le dice a él con acento de gran solemnidad: "Leovigildo: tú eres el primer hombre en mi vida. ¿Soy yo en tu vida la primera mujer?". Responde él: "Probablemente. ¿Estuviste en Cancún en las vacaciones de 1996?"... Admiro y respeto mucho al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. Mi casa, que es la de ustedes, se honró cuando él estuvo en ella, igual que se honró cuando estuvieron don Luis H. Álvarez, don Gilberto Rincón Gallardo, el Presidente Zedillo o "El Maquío" Clouthier. Difícil papel cumple ahora el ingeniero Cárdenas: ser el líder moral de una organización llena de inmoralidades. Los mismos perredistas reconocen que el PRD está destruido, pues convocan a su reconstrucción. Si alguien se propusiera reconstruir al mismo tiempo todas las perdidas mara