Sábado por la tarde. En la cama la pareja ha disfrutado de los eróticos placeres del amor sensual. La voluptuosa languidez que sigue a la pasión cumplida ha hecho que el hombre y la mujer queden adormilados sobre el lecho. En eso se oye afuera un automóvil. "¡Mi marido!" -exclama asustada la mujer. El hombre salta con premura de la cama, toma su ropa y corre hacia la ventana. Ahí se detiene de improviso. Se vuelve hacia la mujer y le dice: "¿Qué significa eso de: '¡Mi marido!'? ¡Yo soy tu marido!"... Una señora le comenta a su vecina: "Ayer le di 100 pesos a un hombre que no trabaja nunca y que se iba a gastar ese dinero en la cantina". "¿Por qué hiciste eso? -se asombra la vecina-. ¿Qué dijo tu marido?". Responde la señora: "Dijo: 'Muchas gracias, viejita'"... Un caballero de madura edad