El sultán reunió a sus 50 odaliscas y les dijo con voz grave: "Perdónenme, queridas, pero en el corazón no se manda. Me he enamorado de otro harén"... Un actor de la televisión que se creía muy famoso fue a actuar en un asilo de ancianos. Se acercó a una viejecita y le preguntó con sonrisa profesional: "¿Sabe usted quién soy, abuelita?". "No -responde la anciana-. Pero pregúntele a cualquiera del personal, y se lo dirá"... Era viernes, día de ayuno y abstinencia de carne. El padre Arsilio no pudo resistir la tentación, y pidió en el restorán un jugoso sirloin término medio, sangrón. Había asomos de tormenta. En el momento en que el buen sacerdote se llevaba a la boca el primer trozo de la suculenta carne, cayó muy cerca un rayo, y un formidable trueno se escuchó. "Señor -dijo con acento co