El astrónomo y su hijo miraban aquella noche la bóveda del cielo. Dijo el astrónomo::
-Las estrellas que estamos viendo quizá no existen ya. La luz viaja 300 mil kilómetros cada segundo, pero algunos de esos astros se encuentran a tal distancia que la luz que de ellos nos llega fue emitida hace miles o cientos de miles de años. La estrella que ahora vemos apagarse se apagó hace mucho tiempo. Quizá lo que miramos hoy es el fantasma de un astro que dejó de existir hace mucho tiempo.
El niño pensó por un momento y luego dijo:
-Si eso sucede con la estrella que es vista, ¿no pasará lo mismo con el hombre que la ve? ¿No seremos acaso hombres que vivieron hace mucho, mucho tiempo, y cuyas acciones y pensamientos apenas ahora llegan a ser percibidos? ¿No seremos tambi