Decía una señora: "Mi esposo y yo hemos logrado la perfecta compatibilidad sexual: yo nunca quiero, y él nunca puede"... Otro cualquiera en mi caso se hubiera echado a llorar. Yo, impávido, impertérrito, impasible, seguí hablando. He aquí que estaba presentando en Irapuato mi libro más reciente: "Hidalgo e Iturbide: la gloria y el olvido", perteneciente el ciclo "La otra historia de México", cuyo tercer volumen: "Díaz y Madero: la espada y el espíritu", estoy ya concluyendo. De pronto se abatió una furiosa tromba sobre la bella ciudad, y el auditorio del Tec de Monterrey, campus Irapuato, quedó completamente a oscuras. No interrumpí mi exposición. Pregunté sólo si mi voz se oía en las últimas filas del recinto, y cuando quienes allá estaban respondieron afirmativamente proseguí mi disertac