El borrachito iba manejando desatentadamente, y no hizo caso del semáforo. Lo detuvo un oficial de tránsito. "-¿Qué pasó con el rojo, amigo?" -le pregunta. "-Lo cambié por este amarillito" -contesta el borrachín. "-No se haga el chistoso -se molesta el de la moto-. ¿No vio el semáforo?". "-Sí lo vi -confiesa el ebrio-. Al que no te vi fue a ti". "-A ver -solicita el agente-. Los papeles". "-Papeles los que estamos haciendo aquí, interrumpiendo el tránsito" -dice el borrachito. "-Quiero decir que me enseñe sus documentos" -insiste el oficial. "-¿De cuáles quieres? -pregunta el tipo echando mano a la cartera-. Traigo letras de cambio y pagarés". "-Mire -se enoja ya el oficial-. Le voy a quitar la placa". "-¡No la friegues! -suplica el borrachín apretando la boca-. Ahorita la necesito mucho;