MÉXICO, DF.-- Él fue quien consiguió la aceptación de México en la Copa Libertadores y por ello hoy reitera que la reanudación de relaciones entre la FMF y el organismo sudamericano es indispensable.
El dueño del Atlante, Alejandro Burillo, quien encabezó las negociaciones para que los equipos mexicanos disputaran una fase eliminatoria (la Prelibertadores) con clubes venezolanos a partir de 1998, considera que tanto los federativos nacionales como sus colegas del sur deben ceder, luego del rompimiento de relaciones el 8 de mayo pasado como consecuencia de la negativa del Sao Paulo de Brasil y el Nacional de Uruguay para viajar a nuestro País por temor a la epidemia por el virus A H1N1.
"Las 2 partes deben ceder, uno por lo deportivo y otro por lo comercial, se requiere de un operador político que genere confianza en lo deportivo, político y comercial", manifiesta Burillo.
Hace un par de semanas, el presidente de la FMF, Justino Compeán, manifestó que Conmebol debería dar el primer paso para volver a la normalidad, misma que podrá darse a partir de mañana, cuando este federativo tenga un acercamiento con su contraparte sudamericana durante el 59 Congreso de FIFA en Bahamas. "El futbol mexicano perdería el roce internacional que se ganó", agrega Burillo.
n En 1998, Burillo, mediante una empresa de nombre Soccer 2000, acordó con la Federación Venezolana de Futbol la disputa por 3 años de la Prelibertadores, que más tarde derivó en el InterLiga.