
A las cinco de la mañana el descarrilamiento del tren de carga provocó un estruendoso ruido que despertó a las familias del ejido Juan Eugenio, espantados se asomaron a ver el accidente y se alarmaron cuando vieron que dos vagones empezaron a incendiarse.
Apolonio Rodríguez Rodríguez no pudo hacer nada para salvar a sus tres hijos que quedaron sepultados entre los escombros, porque un vagón derrumbó su vivienda y los niños murieron en sus camas.
Los menores que perdieron la vida fueron Clarived, de 4 años, Dulce Jacqueline, de 10 y Sergio Iván de 17 años, todos de apellido Rodríguez Andrade. Apolonio, su esposa Mayela Andrade Tapia y su hijo Gabriel de 14 años, lograron salir con vida.
El fuego se propagó rápido y 10 viviendas se empezaron a incendiar, las familias tumbaron las pa