Simpliciano, joven sin ciencia de la vida, casó con Pirulina, muchacha que sabía hasta latín. La noche de las bodas el ingenuo desposado le preguntó a su flamante mujercita: "Dime, Piru: ¿es tu primera vez?". Respondió ella: "Hoy, sí"... Lord Dragballs era un flojo de marca. Cierto día lo visitó un amigo. El lord le dijo: "Siento frío en los pies, pero me da flojera subir a mi recámara a traer mis zapatillas. ¿Podrías traérmelas tú?". Fue el amigo, y en la segunda planta pasó por la recámara de las dos hermanas de Lord Dragballs, solteras algo maduras ya las dos, pero muy guapas. Tenían la puerta de su cuarto abierta, y estaban en ropas muy menores. Les dice el individuo: "Su hermano sufre porque a ustedes se les va yendo la juventud sin haber oído un 'te quiero'. Me pidió que subiera a ha