
Ante la nula vigilancia policiaca, los grafiteros se mueven con toda tranquilidad e impunidad, dejando huella por donde pasan, desde monumentos, plazas y hasta escuelas.
Una de las plazas más afectadas es la Miguel Hidalgo, en la colonia Madero, donde los grafiteros no dejaron nada sin rayar, los puestos, el monumento, bancas, el kiosco y todo lo que ven.
De acuerdo a lo señalado por los vecinos, los malvivientes hacen de las suyas cuantas veces quieren en virtud de la falta de vigilancia de los patrulleros y esta situación tiene años.
También se necesita, dicen, que el Departamento Municipal de Parques y Jardines, junto con Obras Públicas, den mantenimiento a las plazas, las pinten y vigilen.
DESTRUCTORES
Pasan años para que el Municipio repinte los monumentos y paseos que dañan los grafiteros, según la percepción de los vecinos que no ven la mano de la autoridad.