El despido de 302 policías preventivos causó polémica y dividió opiniones. Mientras abogados afirmaron que no se siguió un adecuado procedimiento, empresarios lo califican de un acierto que beneficia a los ciudadanos.
El Abogado Fernando Rangel de León, que se apresta a defender a regular cantidad de cesados, consideró que la decisión de separarlos de su trabajo pudiera vulnerar algunos derechos laborales.
Aun cuando la finalidad del alcalde, José Ángel Pérez Hernández sea muy buena, las formas para tomar esa decisión no se apegaron a sus derechos de trabajo porque no se les siguió un procedimiento legal, sino que se hizo con un fin mediático al correrlos masivamente.
Indicó que el edil pretexta el despido por “pérdida de la confianza”, cuando ésta no es una causal de cese justifi