Un hindú, un hombre de África y un mexicano recibieron el privilegio especialísimo de hacer una visita a Dios. El Eterno se daría un tiempecito para recibirlos, y además dejaría que cada uno de ellos le hiciera una pregunta. Cuando se vieron en la presencia del Todopoderoso los tres temblaban, azorados. "Señor -le preguntó el hindú-. ¿Cuándo se acabará la pobreza en la India?". Contestó Dios: "Tardará mil años en desaparecer". Al oír aquello el hindú se echó a llorar. Adelantose el africano y preguntó: "Señor: ¿cuándo se acabará la injusticia en África?". Respondió el Padre: "Tardará 2 mil años en desaparecer". Oyó aquello el africano, y también se echó a llorar. Preguntó el mexicano: "Señor: ¿cuándo se acabará la corrupción en México?". Y entonces fue Dios el que se echó a llorar... Este