
La tierra. Gloria Castillo y su esposo, Omar Hernández, rentaron una hectárea para sembrar chile, porque no tienen empleo. El desempleo y la ola de violencia que se vive en Ciudad Juárez, Chihuahua, fueron los motivos por los cuales una familia de sampetrinos decidió regresar a su tierra en el ejido Luchanas.
Gloria Castillo y Omar Hernández unieron sus vidas hace 15 años, para formar una familia y para buscar salir adelante se fueron a vivir a esa ciudad fronteriza.
Omar consiguió trabajo en una maquiladora. Con el paso de los años fue subiendo de puesto hasta llegar a ser jefe de mantenimiento, sus ingresos eran buenos, pero en diciembre de 2008 lo despidieron porque la planta cerró definitivamente.
Durante su matrimonio procrearon tres hijos, Rubí, Manuel y Omar.
"Nos regresamos porque se acabó el trabajo, además hay muchos balazos y los niños querían andar en la calle, por eso regresamos, aquí tenemos