
Llenos. Los restaurantes estuvieron a su máxima capacidad este 10 de mayo, todos se olvidaron de la Influenza A. El amor a las madres pudo más que el miedo a la Influenza A H1N1, pues los restaurantes estuvieron a su máxima capacidad en el festejo del 10 de mayo.
Y es que a pesar de las nuevas disposiciones para prevenir el contagio de la influenza, los restaurantes trabajaron a su máxima capacidad.
Incluso, en un restaurante ubicado en el bulevar Independencia, la gente tuvo que hacer filas para esperar a que una mesa se desocupara.
Al respecto, Nelson Lozada, director de Protección Civil, dijo que algunos restuarantes hicieron caso omiso a las nuevas disposiciones sanitarias para contener el virus de la influenza.
"Les valió gorro. No quieren entender del peligro que representa la Influenza A H1N1N, y lo peor es que van a atender las disposiciones hasta que alguien se enferme".
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