EDITORIAL viernes 1 de may 2009, 3:21am - nota 6 de 7

Conspiraciones

Por: SERGIO SARMIENTO


Jaque mate

"El pensamiento es una infección. Y ciertos pensamientos pueden generar una epidemia."

Wallace Stevens

Hay dos epidemias en México: una de influenza; la otra, de rumores. En los últimos días he recibido decenas de correos electrónicos que afirman que gobiernos, instituciones de salud y medios de comunicación están mintiendo al no reconocer lo que realmente está ocurriendo:

-Un ataque terrorista biológico que buscaba matar a Barack Obama en su visita a México;

-Una conspiración del Gobierno de Estados Unidos para apoyar, con una epidemia inexistente, a la economía de su país o a las grandes empresas farmacéuticas;

-Una conspiración para ocultar los problemas que sufre el país y fortalecer al PAN en las elecciones del próximo mes de julio;

-Una conspiración del Gobierno y los medios de comunicación para ocultar, al contrario de la versión anterior, la gravedad de una epidemia incontrolable que ha dejado millares de muertes;

-Una conspiración de los productores de res (o de pollo) para afectar a los porcicultores

Asombra la capacidad de los bromistas y los locos para inventar conspiraciones, pero más la credulidad de la gente, que acepta cuentos inverosímiles y rechaza cualquier información que parezca "oficial". El problema es que, en este caso, la especulación o el engaño pueden terminar siendo peligrosos para la sociedad.

La ignorancia es frecuente consejera no sólo de la gente sin estudios sino también de quienes uno supondría mejor informados. Sólo así podemos explicar que las autoridades de Egipto hayan decidido matar a todos los cerdos del país, alrededor de 300 mil, para supuestamente impedir contagios de "influenza porcina", a pesar de que la influenza A/H1N1 no se contagia de cerdos a humanos. Me imagino que el Gobierno egipcio está más bien tratando de quedar bien con los grupos fundamentalistas islámicos al matar a animales que los musulmanes consideran impuros y que son consumidos por una minoría cristiana.

Las teorías de la conspiración no son siempre anónimas. Yeidkol Pelevnsky, la senadora del PRD, ha declarado que existe la posibilidad de que "se haga crecer un monstruo para atemorizar a la sociedad y lograr así una cortina de humo que oculte los cierres de empresas y facilite la intención de dejar al Ejército en las calles". El también senador Ricardo Monreal, hoy en el PT, ha declarado que "pareciera desproporcionada la alerta sanitaria que el Gobierno Federal ha puesto en marcha" (La Jornada, 26.04.09). No sorprende que estos lopezobradoristas sugieran que el Gobierno de Calderón es perverso, sino que supongan que ha logrado engañar a la comunidad científica internacional, a la Organización Mundial de la Salud y hasta al Gobierno lopezobradorista del Distrito Federal.

Buscar provecho de una crisis es normal para los políticos. Rafael Correa del Ecuador, país que no ha registrado un solo caso de influenza, aprovechó la epidemia para declarar un estado de excepción. Siempre hay alguna excusa para despojar a los gobernados de sus derechos y libertades.

Crisis como la que estamos viviendo pueden generar solidaridad e incluso aprendizaje. Los mexicanos, por ejemplo, nos hemos vuelto más conscientes de los riesgos de las infecciones y de la importancia de la higiene. Pero las crisis son también ocasión para los peores atentados de políticos y vivales contra la inteligencia.

Los primeros casos de A/H1N1 se detectaron el 28 y 30 de marzo en California, Estados Unidos, según Miguel Ángel Lezana del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica. El 1ro de abril se produjo el del niño Édgar Hernández de Perote, Veracruz, y el 4 de abril el de una empleada del SAT en Oaxaca. No es lógico que haya brotes autónomos de un nuevo virus. Debe haber un "eslabón perdido": algún brote no identificado, probablemente en México, del que surgieron los contagios que llevaron a esos cuatro casos.

Ordenar en línea Edición impresa + Internet
pulse: a para ver nota anterior, s siguiente, i para ir al inicio, f para ir al final.

Cia. Editora de la Laguna. Av. Matamoros 1056 Pte. Col. Centro, Torreón Coah. México, C.P. 27000
Conmutador: 871.759.1200 | Publicidad 759.1200 ext 1310 | Suscripciones 716.4514 | Telemarketing 759.1259 | Google
Para mayor información sobre el tratamiento de sus datos personales ingrese a : Privacidad
Síguenos en:

Hay 251 usuarios registrados en línea. »IR AL CHAT