TORREÓN, COAH.- Homero Arras Jurado sabe que la perfección es imposible, pero en cada banquete busca acercarse más a ella. “Y no es que el cliente tenga la razón siempre; es lo más importante pero a veces es necesario asesorarlo para que todo quede perfecto”, dice el director general de Gourmet, Banquetes.
Empezó dando servicio a los comedores industriales y a las cafeterías escolares, sin embargo, a través de once años fue escalando más. Hoy cada banquete es un reto en términos de orden, disciplina y servicio. “Con el cliente tiene que haber una comunicación directa, hay que decir cuando no se puede: no puedo, sin embargo, siempre hacemos hasta lo imposible”, comenta.
En cada recinto que atiende Gourmet Banquetes, él es el más nervioso.
Él mismo lo reconoce: su