
La nueva crisis. Ante el temor a la influenza, algunos locatarios del Mercado Juárez y el Mercado Alianza, prefieren acudir al buen humor que disfrace el decremento en los visitantes y por consiguiente las bajas ventas. EL SIGLO DE TORREÓN / RAMÓN SOTOMAYOR
"Fresca, jugosita y con mucha vitamina C, para que no les pegue la gripa porcina", son las palabras que uno de los locatarios del Mercado Alianza, grita con el ánimo de que los pocos clientes que pasan, se lleven una o dos docenas de naranjas, o cualquier otra fruta de las que no ha logrado vender ni el 30 por ciento de lo que habitualmente vende.
En medio de bromas, chistes y refranes que evidencian su preocupación por la notable disminución de visitantes, comerciantes del Mercado Alianza y el Mercado Juárez, esperan apegados a la fe para no tener que cerrar sus puertas ante la alerta de riesgo ante una posible pandemia de influenza porcina, término que muchos confunden y tratan de olvidar mientras gritan a los pocos visitantes las virtudes de sus productos.
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