La bioenergía producida a pequeña escala en comunidades locales puede jugar un papel clave en el desarrollo en los países pobres, según el resultado de un nuevo informe realizado de forma conjunta por la FAO y el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID, por sus siglas en inglés).
El estudio "Iniciativas de bioenergía a pequeña escala: breve descripción y conclusiones preliminares de estudios de caso en Latinoamérica, Asia y África", se centra en 15 proyectos diversos sobre bioenergía en 12 países en tres continentes y que utilizan un amplio abanico de tecnologías.
El encendido debate sobre la bioenergía se ha centrado sobre todo en los combustibles líquidos para el transporte, pero más del 80 por ciento de uso de bioenergía en el mundo proviene de otras fuentes, en