
Crisis. La gran mayoría de los pignorantes acude a empeñar sus objetos de valor porque necesitan recursos económicos de manera urgente para pagar sus deudas. Ante la demanda, el Monte de Piedad se ve obligado a pedir más recursos.
Los pignorantes no dejan de llegar, cargan televisores, joyas, electrodomésticos, y ayer hasta una estufa nueva, con todo y su caja. Todos comentan lo mismo: la crisis. Algunos se excedieron con las vacaciones de Semana Santa y necesitan dinero ahora que sus niños regresan a clases, otros perdieron el empleo, ninguno completa para pagar las deudas y se ven obligados a empeñar posesiones a cambio de efectivo.
En el Nacional Monte de Piedad, la demanda ha sido tal que por primera vez la Gerencia regional tuvo que solicitar recursos extraordinarios a la sede nacional, pues prácticamente se habían agotado los propios.
Francisco Javier Herrera López, gerente del Nacional Monte de Piedad, explicó que en los primero