Afrodisio se fue a confesar con el buen padre Arsilio. "Me acuso -le dijo- de haber fornicado con Pompilia Muchobusto". Le pregunta el sacerdote: "¿No eres tú el esposo de Uglilia, esa mujer que todos dicen es la mujer más fea y antipática del pueblo?". "Sí, padre" -responde con humildad el tipo. "Y Pompilia Muchobusto -vuelve a preguntar el confesor- ¿no es esa muchacha guapísima que todos voltean a ver cuando va por la calle?". "Ella es, en efecto, señor cura" -responde Afrodisio algo apenado. "Entonces no te puedo dar la absolución -declara el padre Arsilio. "¿Por qué?" -se sorprende Afrodisio. Responde el sacerdote: "Porque tengo la absoluta seguridad de que no estás arrepentido"... Le pregunta el muchacho a su papá: "¿Dónde está mi madre?". "En la vulcanizadora" -responde el señor. In