L U N E S
No que no fuera hora de irse. Cien años, por donde quiera que se les mire son muchos años, y Bob Hope los tenía cumplidos. En inglés debe haber sido un cómico estupendo, sobre todo diciendo sus chistes políticos.
A mediados del siglo veinte a mí me hizo reír mucho, cuando formaba trío con Bing Crosby y la Dorothy Lamour.
Dicen que tenía contratado a un grupo de escritores especializados, precisamente, en chistes políticos, que le costaban su buena lana, o más que lana, billetes azules, pero que desquitaba bien porque lo proveían de ésos y otros chistes en tal número que, en sus películas los disparaba como ametralladora, y siempre le quedaba una reserva para la siguiente.
En aquellos años yo pensaba que lo que él hacía deberían hacerlo nuestros cómicos que, con excepción d