Esta columna se ha fijado una modestísima misión: ayudar a que se mantenga el equilibrio universal. Ayer conté un chiste blanco. Contaré hoy uno de color subido a fin de restablecer el equilibrio mencionado... Tres generales norteamericanos llegaron a la edad del retiro. En Washington el Pentágono les dijo que tenían derecho a un bono de jubilación: recibirían mil dólares por cada centímetro de distancia que hubiera entre dos puntos de sus respectivos cuerpos. Cada uno podría escoger con libertad esos dos puntos. El primer general pidió que lo midieran de la cabeza a los pies. Su estatura era de 1.85 metros, de modo que recibió 185 mil dólares. El segundo abrió los brazos a toda su extensión. La midieron, y el jubilado recibió 200 mil dólares. El tercer general hizo una insólita solicitud: